Es lamentable decir que en el Perú no existe la justicia. La justicia es para los que tienen poder económico.
La gente pobre que no tiene dinero pierde el juicio aunque tenga la razón.
Los delincuentes pobres se pudren en las cárceles tengan o no la culpa, mientras otros entran y salen cuando quieren, unos con comparecencia y otros absueltos por falta de pruebas, aunque hayan demostrado lo contrario.
Estas injusticias ocurren cuando el Juez aplica la sentencia de acuerdo a su criterio y el criterio se presta para muchas cosas y las sentencias hay que aceptarlas sean justas o injustas mientras otros juicios demoran 10, 15 o más años sin sentencia y eso no es justicia, es aberración, por eso tiene que haber una reforma total en el Poder Judicial, desde la Constitución del Perú y toda la legislación judicial de acuerdo a nuestra realidad y necesidad.
Porque en las sentencias no debe prevalecer el criterio sino solamente el texto de los artículos de nuestra legislación y no basarse en jurisprudencias extranjeras pues son otras realidades y si hay vacíos en las leyes, la duda favorecerá al reo porque las sentencias deben ser justas y humanas, tampoco se le estrangulará al reo ya que también tiene el derecho de rehabilitarse. Los juicios tendrán que ser rápidos y solo en dos instancias, se absuelve o se sentencia, trabajando por lo menos 12 horas diarias a conciencia.
Es triste reconocer que en nuestro país que la mayoría de los juicios no son justos ni humanos, todo es arreglo y corrupción de acuerdo a las circunstancias.
En el Poder Judicial y todas las instituciones del Estado impera la corrupción, desde lo más alto hasta lo más bajo.
¿Qué hacer para terminar con esta lacra?
Sin duda alguna, tenemos que cambiar íntegramente el sistema de la administración de justicia, con jueces probos, con conocimiento, experiencia y con estudios en una Escuela de Jueces y que hayan sido aprobados en los primeros puestos tras haber pasado todos los exámenes: psicológico, psiquiátrico, cultura general y conocimiento de la legislación judicial en su especialidad; tener una hoja de vida intachable, manteniendo una conducta y ética ejemplar, así ellos dictarán sentencias justas y humanas.Con la nueva legislación no se aplicará el criterio del Juez para dictar una sentencia sino tiene que basarse solamente en lo que dice el Código, bien se sentencia o se absuelve de acuerdo a las pruebas.
A los Fiscales y Jueces que hayan delinquido se les sancionará con doble pena que la normal y sin beneficios penitenciarios, ellos también serán enviados a los Campos de trabajo.
Cambiar la Ley Orgánica del Poder Judicial y la del Ministerio Público, en el sentido que los Jueces trabajen en un horario no menor a 10 o 12 horas diarias con el fin de descongestionar los procesos judiciales y que las sentencias salgan en el menor tiempo posible y el récord de sentencias dictadas durante el año servirá para el ascenso.
Un alto porcentaje de los detenidos en las cárceles peruanas son personas que no han sido juzgadas, lo que constituye una «violación flagrante al debido proceso».La mayoría de los procesos deben solucionarse en 2 instancias, la justicia tiene que ser igual para todos, aplicando los procesos en solo dos instancias. Trabajando 12 horas diarias a conciencia y plenitud se descongestionarán en 200 a 300% más de lo normal. Los procesos que no sean complejos se solucionarán en conciliaciones, dándole más poder y facultad al Conciliador y que dé solución y punto final al problema, esto en lo civil y en lo penal, previa investigación y pruebas contundentes se sentencien o absuelvan de inmediato y cuando se pase a segunda instancia, debe resolverse en un período máximo de 60 días, con este sistema no habrá presos sin sentencia, esto con el objetivo de reducir el gasto al Estado en la manutención de los presos.

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